CENTRO DE ATENCION PSICOANALITICA





La experiencia de migrar

Rosa Lagos Torres.

Psicoanalista. Psicóloga Clínica

La experiencia traumática no sólo se refiere a situaciones en un tiempo corto en el cual se produce un colapso psíquico porque la mente se ve desbordada de estímulos que no pueden ser tramitados, se refiere también a situaciones que se producen en períodos de tiempo más o menos largos, caracterizados por privaciones  afectivas como las separaciones de los seres y  lugares queridos que forman el entramado que da referencias y cuya falta tiene consecuencias sobre el funcionamiento de la persona, amenazando su integridad

En la experiencia migratoria, el sujeto se expone a vivencias desconocidas sin sus habituales soportes, lo que conlleva a que  se sienta en un estado de indefensión y desamparo. Esta situación puede conducir a que el sujeto manifieste algún grado de angustia, que puede expresarse en trastornos del sueño, pesadillas, insomnio, perturbaciones en la alimentación, síntomas somáticos diversos, fobias, inestabilidad del estado de ánimo, desgano, entre otros.

Esta experiencia coloca al sujeto en una doble situación: tristeza y dolor por lo que deja, así como angustia por la incertidumbre de lo que vendrá en la nueva experiencia que está por vivir. Las ilusiones por la nueva vida se ven amenazadas continuamente por oleadas de angustia y tristeza por lo que quedó atrás, sentimientos que obstaculizan la adaptación y la integración a la nueva situación social y afectiva.

Se necesita por tanto un gasto psíquico importante para tramitar estas vivencias que se ve favorecido si la persona cuenta con recursos psíquicos que contrarresten la pérdida de las referencias.

Las pérdidas y separaciones  conducen al desarrollo de un proceso de duelo, proceso que tiene que vivirse como tal, en el que la tristeza y la nostalgia por lo que se ha dejado es lo que prevalece en  un primer tiempo, y que se irá tramitando de acuerdo a cómo se hayan vivido  experiencias previas  de duelo. En esta etapa es importante que la persona sepa que su estado de ánimo triste o desganado obedece al trabajo psíquico que se desencadena ante el dolor de la pérdida.

La persona que emigra de su patria, de su madre tierra, se confronta en algún momento con la experiencia de desamparo, por esta razón es trascendental que oriente sus recursos a continuar con sus redes sociales, lo que ahora se facilita enormemente con las nuevas tecnologías, pero que no olvide que es necesario que establezca nuevas redes sociales y afectivas que le ayudarán a insertarse en el nuevo lugar que ha escogido.

Los sentimientos penosos y de angustia si no son bien elaborados pueden llevar a que la experiencia  de migrar a otra tierra se convierta en un trauma  e impida la necesaria adaptación a lo nuevo.   


Cuando este proceso se ve interferido y trae perturbaciones que la persona no puede sobrellevar, es necesario recurrir a un profesional de la salud mental que le ayude a elaborar las trabas  subjetivas que lo impiden.

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